miércoles, 11 de enero de 2017

Jaque mate.

Ya ha acabado la Navidad. Sí, óiganlo bien, la Navidad. Queráis o no, aquí se celebra la Navidad. Y no, no voy a meterme en su origen pagano, ni en su desarrollo cristiano, sino en su significado consumista actual. Dejaré de lado a impresentables cómo Álvaro Ojeda que se acerca a insultar una niña pequeña el día de la cabalgata de Reyes con el fin de desprestigiar a Manuela Carmena y su supuesto "comunismo". Dejaré de lado también la sinvergonzonería de nuestro jefe de Estado pidiendo austeridad y valores de igualdad desde su palacio y desde su cargo machista. Pero no dejaré de lado el debate sobre el consumismo de esta fiesta.

Señoras y señores, el espectáculo está servido. Unos, dicen que los regalos típicos que se intercambian en estas fechas y que llenan de ilusión los ojos de los niños y niñas son una basura. Pero porque sí, porque consumir está mal. Estoy seguro de que son los mismos que luego no compran nada ningún día del año y se alimentan a través de la fotosíntesis. Lo cierto es que tienen razón, en parte. La tradición de intercambiar regalos me parece genial. Lo que no es tan estupendo es de dónde vienen esos regalos. La respuesta es Amancio Ortega. Empresas como Inditex, de la que este señor es expresidente, explota a trabajadores en países tercermundistas donde los derechos laborales de los trabajadores no existen. Claro, todo es culpa de los podemitas que no dejan que se exploten a los trabajadores aquí en España y el pobre señor Ortega, tiene que llevar su empresa al extranjero para poder trabajar. ¡Qué poco quieren los socialistas a su país! ¡Rojos tenían que ser! Como si no fuera de ser más patriota el defender los derechos de los trabajadores de tu país que llevar una puñetera pulserita en la muñeca. ¿Qué hacemos entonces? ¿Dejamos de comprar? ¿Desvelamos a los niños y niñas que los Reyes no son más que dos estafadores que chupan del bote por vía hereditaria? ¡Por favor, hagámoslo, porque quizá esa sea la única forma de conseguir una revolución republicana de una vez!

Pues no, señoras y señores, no podemos hacer nada más que seguir comprando y comprando entre luces que se encienden un mes antes de tiempo. Porque, vamos a aceptarlo, en una partida de ajedrez, Amancio Ortega sería la reina blanca y nosotros, todos nosotros y nosotras, el rey negro y recuerda que las blancas mueven primero.

Ja me maten

Ya ha acabado la Navidad. Sí, óiganlo bien, la Navidad. Queráis o no, aquí se celebra la Navidad. Y no, no voy a meterme en la piscina en pleno enero porque coño, hace mucho frío y las lipotimias acechan. Dejaré de lado el bañador y el cubo y la pala, que ya la arena de la playa viene oliendo a salitre de este putrefacto, como la cocacola marca hacendado...Sí obstante, no dejaré de LA DO el solfeo.

Señoras y señores, el espectáculo está servido. Unos, dicen, que las canciones que se hacen en estas fechas y que llenan de ilusión los bolsillos de los productores son una basura. Pero porque sí, porque consumir droga es muy barato hoy en día. Estoy seguro de que son los mismos que luego no escuchan música ningún día del año y se alimentan con reggaeton. Lo cierto es que tienen razón, en parte. La tradición de intercambiar neuronas me parece genial. Lo que no es tan estupendo es de donde vienen esas neuronas. La respuesta es Maluma, Empresas como (ostia, aquí me la juego, mejor no pongo nombres...) de la que este señor es ''cantante'', explota los oídos de los oyentes en países tercermundistas como España, donde los derechos laborales de los trabajadores no existen. Claro, todo es culpa de los podemitas, que ponen reggaeton a todas horas. ¡Que poco quieren los socialistas a su país! ¡Morados tenían que ser! Como si no fuera de ser más patriota el mandar a todos los cantantes de reggaeton de una puta vez ya para Peregil.
Si no ¿Qué hacemos? ¿Nos tiramos por un puente? Desvelamos a los niños y niñas que los cantantes de reggaeton no son más que dos estafadores que chupan del bote por vía sgae  hereditaria?
¡Por favor hagámoslo porque quizá sea la única forma de conseguir una atmósfera libre de vibraciones perjudiciales para nuestra inteligencia!